Como ya dije, hoy comentaré un poco el viaje que hice a la República Dominicana. Sí, sólo el viaje, desde que salgo de mi casa hasta que llego al hotel, más o menos.
Con un par de maletas, una de las típicas de rueditas y la otra, el macuto del Ejercito de Tierra, como equipaje de mano, salí a las 10.10 con mis padres para la estación de tren. Allí consejos de última hora y mi madre aguantando como una campeona, porque sabe que no me gusta nada verle triste cuando me voy (hay antecedentes en cada viaje que hacía a Pamplona durante 4 años). Pero esta vez fue mucho más fácil, era como si me fuera a Madrid un fin de semana, no me daba la sensación de que no volvería, en principio, a estar con ellos hasta dentro de mucho tiempo. Me despedí de ellos. Abrazos, besos y gestos y miradas mientras me alejaba en las escaleras mecánicas.
Llegó el tren, subí y contemplé por la ventanilla como iba dejando las tierras de La Mancha hasta que llegué a Atocha, Madrid. Allí me esperaban un par de personajes que mucho "somos de la capi" pero no tenían ni idea de por dónde llegan los trenes, así que más bien les esperé yo cosa de media hora hasta que nos encontramos. Eran Nico S. y Lucía G. (Luci Liú), que amablemente decidieron acompañarme hasta el aeropuerto. En el trayecto hablamos, nos reímos e hicimos chorradas, pero fue llegar al aeropuerto y ya no eran chorradas, eran auténticas estupideces como gritar: "Bueno, que nos vamos al Caribe, eh?" o cosas de ese estilo, verdad Nico?
Como llegamos con mucho tiempo hasta que saliera mi vuelo fuimos directamente a dejar resuleto lo del embarque y la maleta, así que le pusimos el fihl ese de envolver bocadillos y la metimos en la cinta esa que piensas "Fijo que soy el único pringao al que se la pierden" y nos fuimos a tomar el aire, que a mi no me llegaba el suficiente, los nervios empezaban a hacer estragos. Para movernos por Barajas Nico decidió coger un portamaletas para llevar a Lucía, quien llevaba mi macuto encima. Brillante idea, así nos convertiamos en uno más de los persons que andan por Barajas.
Cuando llegó la hora de despedirnos y de pasar el control, otro numerito, ya que se pusieron a gritar "La droga, ¿la has escondido bien?", claro, el policía me mira y me dice "Con amigos así, ¿quién quiere enemigos?, Hala majo, bájate el pantalón" (que noooooooo, q eso último no lo dijo, pero lo llega hacer y mato a ese par de "amigos"). Luego me llamaron para ver qué tal, majos ellos, jeje.
Antes del embarque última llamada de mis padres y directo al avión. Tenía ventanilla, así que me fuí a mi sitio y a viajar, cosa que no tuvo nada de extraordinario salvo que me tire casi 8 horas sentado y la persecución que hicimos al Sol.
Una vez que aterrizamos y salí del avión el calor y la humedad me recibieron efusivamente, demasiado para mi gusto. Mis manos comenzaron a sudar como jamás lo habían hecho, tanto que pensé que me había mojado con algo. Me miré el pantalón, seco, mire al cielo, nada, no llovía, entonces realmente era sudor. Así, con esta sensación y mirandome las manos me fuí a por las maletas, donde pasó y pasó el tiempo, tanto que pensé "Ves, el único pringao", pero no, finalmente apareció y me pude marchar al hotel, en un bus, con el resto de la gente. En el trayecto me senté con un chaval de unos veintipocos, que me contó que el venía sólo, que a estos sitios hay que venir así ("madre", pensé).
Una vez en la recepción del hotel esperé el último a que me asignaran una habitación, fue la 6103, al lado de la de una pareja de chavales vascos, muy majos. Me fui allí, con el aire acondicionado a tope deshice las maletas, me fuí a cenar sólo (eso ya era una percha total). Más tarde me dirigí a la playa , me quedé sentado sobre la arena blanca mirando en dirección a donde yo pensaba que podría estar España y os dí las buenas noches, aunque práctimente estuviera amaneciendo por allí.
martes, 22 de septiembre de 2009
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Las lagrimas salpican mis mejillas cuando escuchos tus relatos. Mis ojos empañados en lagrimas reflejan todavía tu recuerdo.
ResponderEliminarMe encanta ponerme meloso contigo truuuuch.
Donde estás viviendo? con tu prima o te has buscao una kelly?
Hola qué tal! SOy el chico de las poesías...
sabes que mientras leía estaba escuchándote contándome todo eso?!
ResponderEliminarA+
La realidad de los gritos en el aeropuerto no eran esos, no mientas, lo has suavizado, queríamos que te etiesen la mano por el culo pra ver si llevabas droga!!!
ResponderEliminargon!!!!! x fin me meto en tu blog xa saber algo de ti!! q tal en casa de vicky?? a ver si un dia te puedes concetar con el skype y hablamos un poco!!!! cuidate mucho gon, un besazoooo
ResponderEliminarx cierto eres genial contando ls cosas, me parto cuando las leo, y ademas esq te imagino a ti tal cual, pensando en todo lo q dices mientras te pasa, con tus caras de circunstancias, jejjejje. te echo de menos feooooo. guc
Txerra: ya te puse un privado, pero sabes q tus comentarios son siempre bienvenidos, jeje.
ResponderEliminarCris: jaja, no sé, espero q te mole y disfrutes, yo disfruto con vuestras aportaciones
Anonimo 1: grande, ayer hablamos sobre ese comentario, jaja
Anonimo 2: no sé quien eres, pero me da q puedes ser Tai??? No sé, firma al final. Y me alegro q con un escrito llegues a ver mis caretos.
Anónimo 2: no eres Tai, eres mi sister, no??? jejeje. Gracias Guada, espero q te mole. te quiero
ResponderEliminarJooooo!!! anónimo 2 era muy evidente con lo de GUC!!!! tíooooooo.... bueno... sólo te costó darte cuenta unos 20 minutos... jajajaja
ResponderEliminarEstamos esperando la tercera entrega, que podía ser algo así como... no sé, mmmm, el día que te despiertas y tu family te lleva al curro?!?!