Recién salido de un hotel en Punta Cana y tras hacer las necesarias averiguaciones de horarios, paradas y coste, me dispuse a coger la gua-gua (véase furgonetas y/o autobuses en el idioma patrio) que me llevaría a Higuey, donde tendría que coger la segunda gua-gua para llegar a Santo Domingo.
En el primer caso, se cogía en la carretera que pasaba por delante del hotel, justo delante, así que, allí me ves a las 8.10, "plantao" con mis dos maletas y diciendo que no a todos los taxistas, porque aquí tú no pegas un silbido o pegas un grito tipo "taxi!!!", noooo, aquí todo el mundo te pita, te dice que subas, que a dónde vas, que te lleva, así que yo diciendo frases tipo: "que nooooo, que voy a coger el autobus a Higuey (sí, nada de gua-gua, autobus hijo, autobus). Estando yo en estos menesteres veo aparecer un vehículo motorizado que venía a ser una mezcla entre furgoneta y microbus, que deduzco es el transporte que me llevaría hasta mi primer destino, y así fue. Pues nada, allí que me metí con mis maletas bien a mano y comenzaba la verdadera visión del país. Nada más salirnos de la carretera de los hoteles ya dices: "mmmm, creo que lo del hotel no es la realidad, acabo de meterme en el matrix de RD, mmmmm". Empiezas a ver gente fuera de sus casas, sentados en sillas de plástico, mirando el día pasar y todo lo que lleva con él; ves puestos de pescado, de carne colgada al sol, más seca que seca (comparativa navarra, in memoriam, jaja), con moscas zumbando por todos lados, puestos de plátanos, de cocos, de comida autoctona; ves coches destartalados, motos que no llegas a entender cómo pueden seguir funcionando porque parecen unas tuberías con dos ruedas en los extremos; en definitiva, ves muchas cosas que te van chocando.
Así transcurrió mi primera hora de trayecto por el país. Cuando llegamos a Higuey el conductor me dice que me baje, que es la última parada, y me indica dónde tengo que coger el autobus que va a la capital (despues de que se lo haya preguntado, porque el pobre no tiene ciencia infusa, cosa rara, no??).
Allá marcho. Cruzo un par de calles y descubro el autobus de la "Sichoprola" (esta vez sí que era un autobus). Dejo una maleta en el maletero y me subo la otra. Me siento en la ventana, desde donde puedo ver todo el movimiento de maletas (pura precaución). Antes de salir ponen una peli, no recuerdo cuál, sé que ya la había visto y como estaba traducida al estilo sudamericano como que me dio bastante pereza y pasé un poco. El viaje duró unas 3h.
Al tipo que tenía detrás le dije que si sabía sobre que hora llegaríamos, me dijo que faltaba casi una hora. Con esto que me puse a intentar contactar con mi prima para decirle que me faltaba una hora para llegar. pero como yo seguía con mi móvil español no conseguí dar con ella, así que recurrí a mis padres, para que contactaran con mi prima, vamos, un lío de llamadas internacionales que "pa qué". Total, que a los diez minutos de hablar con el tipo de atrás llegamos a la capital. Ya me ves tú a mi flipando con el percal. Coches, motos y gente dando gritos por todos lados, que si taxi, que si te llevo, que si no sé qué.
Decido apartarme un poco y esperar a que vengan a por mí. La excusa para que los taxistas pasaran un poco de mí era "no, tranquilo, vienen a por mi, he quedado", pero no contaba yo con los rumanos que no tienen nada que hacer mas que hablar con un joven con dos maletas parado en medio de un parque y contarle su vida, robos que ha sufrido y demás penurias. No sabía dónde meterme ni qué hacer para evitar más charlitas, parecía inevitable, o venían a por mí pronto o la chapa iba para rato. De pronto, una lluvia providencial, cual antidisturbios en una "manifa" contra el G-8, disolvió aquella charla, y todo el mundo corrió a refugiarse bajo algún techo. El que yo escogí vino a ser como: para pamplonicas y gente navarrensis, la cosa esa que hay en medio de la plaza del castillo; para los culipardos, la de los jardines de al lado de la Catedral; para el resto de gente... no sé. El caso es que allí nos metimos bastante gente hasta que el grifo se cerró. De pronto me llaman al móvil, es mi prima que quiere saber dónde estoy (gran dilema éste que se me planteaba, ¿dónde estoy?), para resolverlo me dedico a preguntar a la gente, bendita suerte la mía que para uno que sabe dónde estamos nada más colgar intenta ligar conmigo, vamos, que el tipo me metió un par de fichas. "Enga coño, como si no tuviera bastante, que me piro majo".
Tras un par de horas esperando a un taxi que envió mi prima y que nunca me recogió, llegó un amigo de mi prima tras previo aviso de ésta. Meterme en su furgoneta supuso un alivio, ya iba encaminado. Los diez o quince minutos que duró el trayecto estuvimos hablando un poco de todo, entre otros temas, el tráfico, que en está ciudad se rige por una única norma de circulación: la ley del más fuerte o metete por donde puedas y antes que el otro. Yo alucinaba con la forma de conducir, ni intermitentes ni nada, el claxon es el que avisa de todo, de que vas a un lado, de que vas a otro, de que "paso que voy". En este tema estábamos, y el susodicho amigo de mi prima iba comentando: "aquí la gente conduce fatal, hacen lo que les da la gana, son... vamos, fatal", y yo le miraba con cara de "¿en serio que esas palabras están saliendo de tu boca? ¿Tú, kamikaze de la conducción te estas quejando de la gente? Ou dammit!!"
Finalmente llegué a mi destino, y sano y salvo, cosa muy importante. Pasé un día más en la capi, acompañé a mi prima a unos recados, cenamos en un sitio al lado del Mar Caribe y al día siguiente partimos para Las Terrenas, donde resido con ella y su marido.
Reconozco que me has dado un poco de pena al principio del post. El pobre truch, ahí, sólo, desamparado, en un país desconocido, hablando con rumanos locos y jugándose la vida en la carretera...
ResponderEliminarLuego he puesto "Las Terrenas" en Google Images y la compasión se ha convertido en odio y envidia.
En cuanto puedas conseguir algún trabajillo para mi pareja y para mí, te acompañamos.
Miss you, TQM!
Hola primo, joer qué batallitas...Tu primo Luis dice que "te eches a una de "tubillos" finos" y que dejes de escribir tanto...jijiji. La verdad es que tiene buena pinta "Las terrenas", a ver si en la próxima publicación incluyes alguna fotita tuya y de ese moreno tuyo que hablas.
ResponderEliminarPor aquí todo bien, sin novedades.
Un beso.
Txerra, no te creas todo lo que ves, jeje, aunque parte de razón tienen esas imágenes, jeje. Te añoro.
ResponderEliminarRosa y Luis, lo de tubillos finos anda chungo, no es tan fácil, jeje. Lo de las fotos está pendiente, pero tomo nota. 1beso