El texto que voy a poner a continuación es lo último que escribí para El Callejón, el periódico para el que estuve trabajando en República Dominicana (ah, sí, por si alguno no se había enterado, he vuelto a España. Llegué el día 11). Puede sonar ñoño, bujarril o cursi, pero no, no es así. Es sin más, una despedida. Aquí dejo el texto.
Muy a mi pesar dejo el sitio que llevo ocupando dos meses. Muchos no me conocen ni lo harán. Otros sí, y bastante, y me alegro.
Llegué a Las Terrenas para iniciar una aventura que esperé que fuera muchos más larga, pero por diversas causas se ha tenido que acortar. Aún así, en este tiempo que desempeñado mi trabajo en El Callejón he podido conocer muchas cosas de este país, de este pueblo, de sus costumbres y sobre todo a su gente.
Al principio me impactaron mucho las diferencias que existen respecto a mi país. Me chocaron muchas cosas. Algunas me preocuparon, otras me dejaron intranquilo. Poco a poco vas comprendiendo la forma de vivir de aquí y empiezas a entender el porqué de muchas cosas, pero otras no tienen sentido, y notas la necesidad de hacer algo. Buscas remediarlo, mejorarlo, pero eso supone ir descubriendo una cadena de cosas que están mal y que habría que solucionar antes. Los problemas pequeños requieren una solución de otro mayor y así sucesivamente. Las soluciones deben partir de arriba, de los síndicos y mandatarios, pero deben transmitirlas al resto del pueblo, y deben procurar que se hagan efectivas.
Pese a esto, también me llevo cosas muy gratas de aquí. La alegría de la gente, los paisajes del país, sus playas, sus comidas, sus bailes, la oportunidad de conocer otro país, otra cultura, y demás cosas, que para muchos pueden resultar tonterías, como el calor y el disfrutar de la playa en invierno...
Doy las gracias por este tiempo aquí, por la gente que he conocido, por lo que he aprendido y por los que me han enseñado, por los que me han ayudado con lo que sea, por el trabajo que he hecho y me ha enriquecido mucho. Gracias a todos, a los que me han conocido y a los que no. Ya sé dónde está este maravilloso pueblo y no creo que pueda olvidarme, y tendré que venir de vez en cuando. Para cuando esto se haga público ya llevaré unos días lejos, en mi país, empezando una nueva etapa, pero llevando conmigo todo lo que he ganado en Las Terrenas.
Gonzalo Ucha "Pipita"
Ay Pipita! Ahora les pongo cara a los protas de tus historias! qué ilusión! En el fondo, tengo que reconocer,que aunque me da pena porque se haya acabado tu aventura, estoy contenta porque estás por aquí y siempre podemos quedar para comer y contarnos otro tipo de aventurillas (you know...)
ResponderEliminarbesicos brother!